Las gemelas

Se lo merecen.  Antes que nada, hay que reconocérselo.  Son las dos gemelas que me han tocado en suerte y hoy aquí voy a mostrar un agradecimiento sincero por todo lo que me han regalado.  Me han traído, me han llevado, me han acercado a lo que atraía mis ojos a lo lejos en menos tiempo del que pensaba.  Han pulsado la arena, el hielo, el pasto, la piedra.  Han atravesado ríos, ganado collados solo para complacer mi curiosidad, para presentarme nuevos horizontes, para lograr olvidarme del destino que me había impuesto antes de echar a andar. Me han extraviado en ciudades remotas, me han arrastrado a casa en noches confusas. Me devuelven el trabajo de treinta años de zapatillas destrozadas en forma de ligereza corporal, de compás con los cueros, de atajos inconscientes para la pereza.

Mi homenaje a estos dos bastones que me unen a la tierra y a sus miles y miles de millas sin quejarse demasiado.  A su afán por perseguir esféricos en fuga. A su tesón por mantenerme en movimiento.

Últimamente creo que son ellas las que me sacan de casa, las que me mueven a patear las aldeas, las que me intentan arrastrar a los bosques, las que hacen que no piense demasiado.  Supongo que como bípedo contemporáneo no se puede pedir más.

Gracias.

Comentarios (1)

  1. Rafa dice:

    Las piernas del trotamundos

Comenta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

This is a unique website which will require a more modern browser to work!

Please upgrade today!